La iniciativa de formar el grupo surgió de charlas entre los alumnos y colegas, con la propuesta de exponer, además de fomentar la difusión de distintos aspectos de la cerámica, poco conocidos en nuestro medio en ese entonces.
Se consideraba (y aún hay quien piensa así) a la cerámica como una artesanía, apta en todo caso para hacer chucherías y souvenirs de cumpleaños... no como una técnica más, que puede usarse para diferentes fines, incluso para hacer una obra de arte.
El grupo original lo formaban alumnos y algunos colegas ceramistas; luego se fue agregando más gente a su composición.
En la foto, sacada en el viejo taller para un afiche se pueden ver, de arriba hacia abajo a María Esther Leal (izquierda), en el centro Graciela Pichard, y el autor; Cecilia Marconi ( mi futura esposa), luego Alicia Pesci y a la derecha, Silvana Sayago; hacia abajo están Blanca Martínez, Alicia Arijón, y Susana Rolante; al pie de la escalera Raúl Bolatti, Dilma Vernaschi, Mario Colombo, y asomando su metro noventa, Nino Schvartz; a su lado Cristina Toia y Nancy García.
Por diversas razones, faltaron para la foto: Gabriela Arocena, Belkys Cardozo, Adriana Dowhij, Georgina Gargano, Juan Carlos Gentile, Adriana Juliá y Pili Licausi.
Vista de la muestra de 1991, en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia.
Doy un resumen de lo expresado en el catálogo de la 1ª exposición, el 6 de agosto de 1991:
"A mediados de 1990, y a partir de la inquietud de un grupo de ceramistas de nuestra ciudad, nace Arte y Fuego....Los que conocen algo del proceso de la cerámica saben de lo arduo de este oficio, de los fracasos y que es necesario soportar para dominar sus secretos..." "Esta pasión por el oficio del fuego es lo que nos aglutina como grupo, y lo que nos hace investigar las diversas técnicas, en una búsqueda de la belleza y la expresión inherentes a la arcilla cocida... El rakú, las horneadas a leña o a carbón, los esmaltes y engobes, son algunas de las resultantes de nuestra búsqueda que hoy presentamos al público de Rosario, como un ejemplo de las posibilidades de la cerámica artística, poco conocidas en nuestro medio"
1ª muestra del grupo: vista del público durante la inauguración.
La muestra fue un éxito, y los comentarios dejados por el público en un cuadernillo puesto ex profeso nos alentaron a seguir adelante.
La mayoría de la gente se mostró sorprendida por las técnicas como el rakú o quemas a leña. La cerámica que se veía habitualmente en comercios o muestras de arte estaba horneada en horno eléctrico, a baja temperatura. No se conocía nada de quemas en reducción, efectos de ahumado o lustres: algo que ya era habitual en otras latitudes, acá era una absoluta novedad.
Para el grupo fue un espaldarazo el buen recibimiento del público y su continuidad quedó así asegurada.
Participaron de esta 1ª muestra: Alicia Arijón; Gabriela Arocena; Raúl Bolatti; Belkys Cardozo; Mario Colombo; Adriana Dowhyj; Nancy García; Georgina Gargano; Juan Carlos Gentile; Adriana Juliá; María Esther Leal; Pili Licausi; María Cecilia Marconi; Blanca Martínez; Alicia Pesci; Graciela Pichard; Susana Rolante; Silvana Sayago; Nino Schvartz; María Cristina Toia; Dilma Vernaschi y Dante Alberro.
La segunda muestra.
En setiembre de 1992 volvimos a hacer una 2ª muestra, en la sala Schiavone del Centro Cultural Bernardino Rivadavia.
Otras actividades del grupo fueron la realización de quemas de rakú al aire libre, y una búsqueda, que no prosperó, de obtener apoyo oficial para poder hacer un Salón de Cerámica en Rosario.
Piezas expuestas en 1992, en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia de Rosario.
En el catálogo figuraban estas palabras de un amigo escultor y ceramista, Carlos Cantore:
"El grupo Arte y Fuego se presenta por segunda vez... está en marcha. Las viscisitudes de la tarea afirmarán personalidades, propuestas y resultados de quienes se sientan dispuestos a crecer...Algunos iniciarán otros caminos..."
"Los reúne un interés común: las técnicas de la cerámica,la necesidad de expresarse. Surge allí la posibilidad de actividades alrededor de ello: antecedentes históricos en Rosario, relevamiento de opiniones y posturas de otros productores, proyecto de biblioteca específica, actividades de divulgación."
Luego de estas dos muestras se hicieron otras de menor importancia: una de ellas en el Observatorio Astronómico Municipal de Rosario, que fue acompañada por una quema de rakú al aire libre, frente al público.
La continuidad de un grupo tan grande es complicada, por la diversidad de opiniones y lo desparejo del compromiso que por diversas razones hace que todos no aporten de igual manera para la organización y el trabajo en equipo.
Una ultima horneada de rakú que se hizo en diciembre de 1993 en la plaza Sarmiento de Rosario, cerró este ciclo del grupo. Aunque una parte siguió reuniéndose durante un tiempo más para trabajar juntos, no tuvo la continuidad mostrada en los años anteriores.