Este período se caracteriza por la existencia de dos tipos de hábitat o asentamientos humanos: Los poblados y las cuevas. Los poblados eran simples agrupaciones de cabañas de base circular y con muros de adobe o madera, situados en valles fluviales o en zonas más áridas y cuya actividad era predominantemente agrícola y ganadera. Las cuevas, más frecuentes, se usaban tanto como vivienda como para enterramiento. Algunas de las cuevas neolíticas existentes en Andalucía son la Cueva de los Murciélagos, la Cueva de la Mujer, la Cueva de la Carigüela, la Cueva del Tesoro y la Cueva de Nerja.
Nombre de la cultura, se suele emplear el término de cultura de las cuevas, y si nos centramos en el tipo de cerámica sería
neolítico antiguo de la cerámica impresa o cardial tipo Carigüela.
En cuanto a la cerámica, es característica la influencia desde Levante con cerámica cardial y la cerámica almagra de Andalucía occidental.
En Nerja se dispone de las fechas 3115 ± 40 a. C. (calibrada 3910 - 3777 a. C.) y 2860 ± 220 a. C , entre otras, y en
la cueva del Toro III de 3500 ± 120 y 3370 ± 230 a. C.